Con la mirada puesta en 2018
El Súper TC 2000 cerró su temporada en el Autódromo Oscar Cabalén de Alta Gracia, con Facundo Ardusso como campeón. El carlospacense Juan Ángel Rosso sufrió inconvenientes en la carrera. Mirá su testimonio y el balance del fin de semana

Finalizó una nueva temporada del Súper TC 2000, la primera para el carlospacense Juan Ángel Rosso. Si bien el piloto de la Escudería Fela tuvo una carrera complicada el último fin de semana, cerró un gran año.
Tras un gran 2016 en el TC 2000, el “Colo” arrancaba el año ya sabiendo que se sumaba a la máxima categoría y una de las más importantes de esta parte del mundo. Y no defraudó. Tuvo un gran desempeño, finalizando entre los primeros 20 de la clasificación general, logrando un histórico segundo lugar en los 200 kilómetros de Buenos Aires, la carrera más importante de la temporada.
En el Autódromo Oscar y Juan Gálvez, donde compitió en binomio junto a Sebastián Peluso, largó desde la 25º posición y fue escolta de la dupla conformada por Emiliano Spataro y Christian Ledesma. El “Colo” estuvo a tan solo una vuelta de coronarse y dejó atrás a pilotos históricos y de primer nivel mundial.
Como si fuera poco, se dio una vuelta por su anterior categoría para acompañar a Martín Chialvo en las 100 millas del TC 2000, donde el año pasado se había coronado ganador. Allí consiguió otro podio para sumar a su haber.
Éste fin de semana se corrió la última fecha, en su casa: el Autódromo Oscar Cabalén de Alta Gracia. El golpe sufrido en el amanecer de la carrera le complicó el resto de la misma, pero ya centra sus miradas en un 2018 que lo encontrará con mayor experiencia y fortaleza.
Haciendo un balance, el Rosso dijo: “La carrera fue muy complicada. Si bien en la largada logramos pasar tres autos y ubicarnos 17 en la curva tres siento un golpe muy fuerte en la parte de atrás, creo que fue de Etman que me desacomoda muchísimo el auto, tanto que sentí una vibración muy grande y entré a boxes por miedo a que sea el eje trasero. El problema fue con la llanta trasera que tuvimos que cambiar”, cuenta.
“Después tratamos de hacer una carrera lo más rápido posible con el auto que teníamos. Quedó desacomodado en alineación y se rompió el piso delantero. Eso me complicó mucho la final. Tratamos de terminar para sumar más experiencia. El balance es medio neutro de este fin de semana, no fue el resultado que esperaba, pero de estas experiencias se aprende. Ahora con la mirada puesta en 2018 y en hacer una gran temporada», concluyó Juan Ángel Rosso.



