
Todos conocemos a Carlos Paz por recibir a múltiples talentosos de diversas disciplinas a
lo largo de año. Pero no solamente los alberga sino que también los produce, como es el
caso de Gabriel Chagaray, un joven de 20 años que la está rompiendo en todo el país con
el billar. A pesar de su edad lleva ganado varios campeonatos nacionales y ha recibido
diversos premios individuales.
Su vida refleja una auténtica pasión y locura por este deporte que recibió de su papá y los
ha llevado a llorar y reír juntos.
-¿Gabriel, contanos un poco en que consiste el billar y en qué se diferencia del pool?
El billar es una disciplina similar al pool, la diferencia está en la mesa que es más grande,
mide 2 metros y 40 centímetros de largo y 1 metro y 35 centímetros de ancho; no hay 15
bolas como en el pool sino 3 bolas, una amarilla, un blanca y una roja; y hay 5 palos
centrales en el medio de la mesa. Se utiliza la amarilla o la blanca para jugar, pegándole a
la contraria y se trata de voltear los palitos centrales de la mesa. El juego consiste en que
vos marques puntos y busques quedar bien para el siguiente, existen teorías, y conceptos
de números. Yo muchas veces no lo explico prefiero mostrarlo en la mesa.
-¿A qué edad te encontraste con el billar?
Comencé a los 8 años en el pool en un restaurante de acá de Carlos Paz, mi papá y los
dueños me fueron enseñando, me explicaron cómo era el sistema y las reglas. Al pasar
los años se me ocurrió preguntarle a mi viejo que fue lo más lindo que había hecho en su
vida y me dijo: “Jugar al billar”, en ese momento yo no tenía idea que me quería decir
con billar. Pasaron unos meses y me llevó al Club de Pesca, me explicaba un montón de
cosas que yo me quedaba helado, era como una aventura nueva porque en mi vida lo
había visto. A los 13 años empecé a competir, me encantó y me dije: “Esto debe ser lo
mío”
-¿Qué fue lo que más te maravilló de esta práctica?
Lo que más me llevó a jugar este deporte fue saber que hay diversos tipos de deportes
que yo conozco y conocer algo que nunca en mi vida lo había escuchado o visto en
internet. Además saber que lo pude aprender gracias a mi viejo porque si hubiera sido por
mí nunca lo hubiera encontrado.
-¿Qué dice tu papá ahora que te ve jugar?
El generalmente es una persona muy callada y reservada en su forma de expresar sus
sentimientos. Pero cuando cumplí mi sueño de salir campeón argentino, mi mayor
inspiración fue verlo llorar al frente mío y abrazarme como me abrazó cuando lo gané.
Ahora él va siempre al club y me dice que no va por la gente que está ahí que va por mí,
que no vio a alguien tan loco por este deporte.
-¿Cómo es tu rutina semanal de entrenamiento?
Mi rutina semanal es de ir todos los días al club, 3 o 4 horas practicando, generalmente
solo. Cuando hay jugadores hacemos un cuarto (dos contra dos), como soy el único de
primera división en el club solemos darle unos puntos de ventaja al rival. Eso me ayuda a
esforzarme y poner más voluntad para entrenar.
-Ganaste torneos y recibiste premios ¿Cuál consideras tu mayor logro como billarista?
Mi mayor logro fue cumplir mi sueño de salir campeón argentino, tanto en la tercera
categoría como en la segunda y después también ascender a primera. Cuando me tocó
empezar a jugar en primera me cruzaba con jugadores con experiencia de 30 años y
muchas veces me temblaba el pulso para darle la mano.
-Sos muy joven todavía y te quedan muchos años de carrera por delante ¿Cuáles son tus
planes y tus sueños para el año que entra y para los que han de venir?
Mi gran sueño en este momento es ascender a la siguiente categoría, la master, y
mantenerme entre los 16 mejores de la categoría. Pero no es solamente cambiar la
categoría sino también subir mi nivel y poder entrenar en más lugares y aprender más de
jugadores con más experiencia.
¿Te gustaría dejar algún mensaje para nuestros lectores?
En otras entrevistas no pude decirlo pero me gustaría decir el billar no es lo que muchos
dicen, por los prejuicios de estar cerca de los bares. Es un deporte sano que te hace
conocer no solamente el juego y su teoría, te enseña a ser caballero, a ser respetuoso
hacia el contrincante. Es un ambiente positivo de gente grande, el día de mañana me va a
servir todo lo que aprendí gracias a ellos.



