Sociedad

Permanecer en Europa, por carlospacenses en primera persona

La vida en el viejo continente resulta ser la salvación de algunos, la escapada de otros y el manotón de ahogado de aquellos. Si bien la idea de aventurarse, dejar todo y marcharse bien lejos pasa por la cabeza de las personas, los argentinos tienden a apuntar la mirilla en Europa, volviendo a los orígenes mismos de nuestra raza. Arrancar de cero, vacaciones o las famosas visas “Work and travel” y “Work and holidays” son algunos de los argumentos para emigrar al primer mundo.

Yazmin Arnaudo (20) ganó en el certamen “Danzamérica” una beca para profundizar sus estudios de danza en Barcelona (España).

Tras seis meses en la perla de Catalunya y, finalizada la beca de estudio, decidió viajar a Madrid y continuar su capacitación en danza contemporánea por cuenta propia.

Trabajó de camarera en distintos bares y, tras dos años fuera de casa, hoy elige permanecer allí, buscando cumplir su sueño de bailarina.

“De las cuatro chicas Argentinas que viajamos, soy la única que siguió acá. Si bien disfrutamos al máximo la oportunidad, no tuvimos la mejor experiencia allí en Barcelona. Aquí están las mejores academias de danza, soy muy independiente y estoy feliz de seguir luchando por ser una bailarina profesional, que me paguen por bailar”, comentó Yazmin, sobre su estancia en España.

Además, la talentosa bailarina de Carlos Paz agregó: “Madrid tiene un encanto especial, la gente es súper amable. Conseguí una beca para estudiar aquí, donde además me siento cómoda porque estoy con un chico argentino que me ayuda en todo, me quiere mucho. Extraño a mi familia y mis amigos, pero por ahora, mis planes son seguir creciendo en Europa”.

El famoso visado temporal “Work and holiday” (Para jóvenes que deseen pasar sus vacaciones y trabajar en el destino en cuestión) es una de las modas que permiten, por un tiempo, realizar una experiencia de vida con la posibilidad de conseguir trabajo de manera legal siendo uno Argentino.

Nicolás Chimenti (25), hace cinco meses dejó de lado las herramientas del taller mecánico donde trabajó durante muchos años en Carlos Paz y decidió aventurarse en la fría Dinamarca donde, a pesar del cambio cultural, sigue trabajando en un taller de autos. “Me encontré con un país muy organizado, las calles súper limpias, un servicio de transporte público fantástico y, como si fuese poco, no existe la inseguridad”, comentó Chimenti, desde la Ciudad de Copenhague.

Con respecto a su remuneración, Nicolás trabaja de lunes a viernes 8 horas por día en un taller de chapa y pintura donde recibe 110 coronas danesas por hora, equivalentes a 330 pesos argentinos. “Extraño las costumbres nuestras, aquí todo es muy diferente. Hay colonias latinas donde uno se siente muy a gusto y la pasa realmente muy bien, nunca te sentís solo. Con la diferencia económica pienso viajar lo máximo posible y conocer diferentes países” concluyó Chimenti.

Candela Fernández (22) se recibió en mayo de técnico y guía en turismo y su sueño, fue conocer el mundo. Hacer un viaje sola y, a su temprana edad, la llevaron a buscar la manera de poder cumplir su sueño de viajar de la manera más práctica y segura. “No quería realizar un viaje de mochilera, no me gustaba la idea. Una amiga me pasó una página europea donde buscaban niñeras, me cree un perfil y comencé a conocer una familia alemana. Al tiempo me mandaron un contrato de trabajo, pude conseguir un visado para trabajar allí y acá estoy, en Berlin” comentó Candela, niñera de Elliot y Otis, sobre su manera de “cruzar el charco”. “La familia se mostró muy amable,

me dan un sueldo de bolsillo, que no es muy alto, me pagan el seguro médico y me dan techo y comida. Me gusta Berlin, es una ciudad muy cosmopolita donde resulta muy fácil comunicarse en ingles”.

O simplemente, de vacaciones. Alejandro Lusso (27) lleva más de 100 días arrastrando su valija por las calles de la vieja Europa. Enriquecido culturalmente, Lusso visitó diez países: Inglaterra, Irlanda, Francia, España, Italia, Suiza, Holanda, Bélgica, Alemania y República Checa. Lo que antes parecía una epopeya, en la actualidad recorrer el viejo mundo parece estar al alcance de la mano. “Recibí un certificado de barman en Irlanda, anduve en bicicleta por Ámsterdam, recorrí la historia de los reyes en Madrid, admiré los palacios y las grandes obras de París, me sentí como en casa en Barcelona y me impactó muchísimo el Vaticano, en Roma” sintetizó el joven carlospacense tras su largo recorrido. Como broche de oro, Alejadro decidió aventurarse y recorrer el camino peatonal de Santiago de Compostela, en España: “Decidí hacer el camino tradicional, desde Francia hasta España, conocí muy buena gente en el recorrido, me llevo un aprendizaje muy grande de tamaña experiencia”.

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