
Mientras la Policía se enfrentaba el miércoles por la noche a los manifestantes en los alrededores del Congreso de la Nación y los senadores debatían en el recinto de la Cámara Alta lo que luego se convertiría en la Ley Bases, en la Plaza del Congreso un hombre desnudo se erigía desde lo alto de uno de los monumentos.
Luego de ser rescatado, el hombre primero fue derivado por el SAME al hospital Ramos Mejía, del barrio porteño de Almagro y que queda a menos de 20 cuadras del Congreso. “En la ambulancia tuvo un brote psicótico y debieron amarrarlo, y sedarlo”, explicó el personal que lo trasladaba.
Ya les había costado a los agentes del BEFER convencerlo para bajarlo del Monumento a los dos Congresos, realizado por los artistas belgas Eugenio D’Huicque y Jules Lagae e inaugurado el 9 de julio de 1914. El hombre no quería dejar su lugar en lo más alto de una de las figuras femeninas complementarias, que representan la Asamblea del Año XIII y el Congreso de Tucumán.
El diagnóstico con el que se lo ingresó al hospital Ramos Mejía fue “intoxicación con alcohol”, detallaron las fuentes.
“Lo concreto es que se le proveyó de ropa y se lo dejó en observación hasta este jueves a la mañana, cuando se fue por decisión propia, fugándose”, confirmaron.
Todo sucedió este miércoles, mientras todos los medios trasmitían en vivo los incidentes en los alrededores del Congreso, las cámaras de pronto se enfocaron en el hombre desnudo que habían trepado las figuras femeninas complementarias del monumento principal, que es una alegoría a la República Argentina.
Ante esta situación, tomó intervención el personal BEFER de la Policía Federal, los mismos que bajaron al influencer polaco Marcin Banot cuando escaló hasta el piso 28 de uno de los edificios de Puerto Madero el martes.
A menos metros que en Puerto Madero, en el barrio porteño de Congreso fueron al menos cinco los rescatistas que subieron con una escalera hasta donde estaba el nudista. Los policías lo obligaron a bajarse, pese a su negativa y su resistencia. De todas formas, le colocaron arneses para asegurar el descenso y cubrieron su desnudez.
Posteriormente, llevaron al nudista en camilla desde la base del monumento hacia la plaza, donde los médicos del SAME se encargaron del traslado al hospital Ramos Mejía. Viajó con consigna policial.



