
El economista Luis Palma Cané cuestionó en Siempre Juntos por Cadena 3 Rosario, las declaraciones del presidente Javier Milei sobre la situación económica y puso el foco en las diferencias entre los indicadores oficiales y la realidad que atraviesan trabajadores, consumidores y empresas.
«Yo no sé si Milei está hablando de Argentina o del país de Macondo«, lanzó Palma Cané al analizar la afirmación presidencial sobre el cierre de empresas. El economista rechazó la idea de que no sea relevante que algunas compañías desaparezcan si otras nuevas se incorporan al mercado: «No es que cierran 20 empresas y surgen 12, 22, 24. Yo no conozco muchas empresas que hayan aparecido últimamente».
También se refirió a la inflación y marcó diferencias entre los precios mayoristas y minoristas. «No es lo mismo inflación mayorista que inflación minorista. Son dos cosas distintas», explicó, aunque reconoció como un dato positivo que la primera haya desacelerado. En ese sentido, evitó anticipar un número concreto para el próximo registro: «Nadie tiene idea de eso porque son tantos los factores que intervienen que es imposible».
Sobre el empleo, Palma Cané cuestionó la forma en que se construyen las estadísticas y advirtió sobre el peso de la informalidad. «Decir que hoy no hay desempleo es una discusión abstracta», sostuvo, y señaló que una persona que realiza changas puede figurar como ocupada aunque no tenga un trabajo estable ni beneficios laborales.
El economista también cuestionó el impacto de la política oficial sobre las decisiones de inversión. Según explicó, aunque la situación económica pueda mostrar mejoras, la incertidumbre política genera dudas entre quienes evalúan colocar capital en el país. «Sin inversión no hay crecimiento. Si no hay crecimiento, el ingreso no va a crecer. Si no crece el ingreso, el consumo va a seguir cayendo», afirmó.
Palma Cané rechazó además la idea de que la macroeconomía pueda mejorar mientras la situación cotidiana de familias y pequeñas empresas permanece deteriorada. «La micro y la macro van de la mano», sostuvo, y señaló como una de las principales dificultades la falta de consumo y de ingresos. Como ejemplo, mencionó el aumento de la morosidad en préstamos personales y créditos para pymes, que ubicó en niveles históricos.
Finalmente, cuestionó la postura del Gobierno frente a las dificultades financieras de empresas y consumidores y apuntó contra la falta de sensibilidad en algunas declaraciones oficiales. «Asoma la insensibilidad total en el terreno de las declaraciones», afirmó el economista, quien consideró que los problemas de la economía cotidiana no pueden quedar reducidos únicamente a una cuestión entre privados.
Entrevista de Alberto Lotuf.



